martes, 26 de febrero de 2019

compañera fiel


Después de tantos años viviendo entre las sombras y conviviendo con la oscuridad, me he dado cuenta de que lo más peligroso de la tristeza no es sólo el dolor, la sensación desoladora que te inunda. Sino que, donde reside realmente el peligro es en el instante en el que tras incontable tiempo acompañándote, hay algo en ti que comienza a enamorarse de ella. 
Llega un momento en el que pasa de ser una carga a una parte más de ti, hasta crear un vínculo sobre el que se podría hablar incluso utilizando palabras como cariño. Dejas de tenerle miedo, porque ya te resulta familiar. Habitual. Compañía.


Ese es el riesgo de la soledad que va de la mano con la tristeza, cuando sientes que no tienes a nadie hasta el sentimiento más aterrador puede acabar siendo tu compañero más fiel.


jueves, 31 de enero de 2019

un día, de repente

Cinco meses han pasado ya desde que tomé mi primera cerveza legal horas después de que la tinta inundase mi piel para quedarse, también por vez primera.


Un día estás contando los segundos que te quedan para disfrutar de los últimos restos de tu niñez, y al siguiente aparecen por sorpresa reunidas todas las caras que se te vienen a la mente si piensas en quien quieres que este presente al cumplir años.

Y otro día, de repente, tu espalda descansa apoyada en la pared del Starbucks de Callao donde tantas veces Blue Jeans estuvo sentado escribiendo los primeros libros que una joven e inocente versión de ti vivió con tanta intensidad, como si de la misma protagonista se tratase.
Pero entonces levantas la vista. El cielo ya apenas es claro, y las luces de los cientos de edificios y vehículos que se encuentran en torno a la Gran Vía brillan casi tanto como tus ojos. Justo ahí, delante de ti, tan inmenso como inspirador, se ilumina un cartel del cine que tantas veces habías contemplado en fotos o con suerte, al pasar rápidamente por al lado un par de ocasiones en tu vida. Pero ahora se encuentra a escasos metros, y tienes todo el tiempo del mundo para admirarlo.

 Es entonces cuando te das cuenta de que lo has conseguido.

Recuerdas que estar ahí es mucho más que una casualidad. Que lo que hoy es una realidad, ayer fue un sueño por el que derramaste sangre, sudor y demasiadas lágrimas. Pasa por tu cabeza una escena tras otra de todas las veces en las que pensabas que no lo conseguirías, pero jamás dejaste de luchar por ello. Y maldices entonces todas las veces en que no lo valoras, o pasas por alto que estas viviendo justo aquello que tantas veces habías imaginado. Juras que jamás volverás a olvidar que te has esforzado demasiado como para ignorarlo por la oscuridad que llevas dentro y a veces consigues salir. Tu eres más que eso. Y te encuentras parada en ese lugar, en ese instante, porque solo tu has trabajado para lograrlo.

El cine de Callao continua frente a ti, la gente se cruza ante tu mirada como si tuviera prisa, a pesar de que estas segura de que la mayoría sólo están corriendo por inercia pura, la noche ya está cerrada pero las calles no, la gente de Madrid no quiere abandonarlas todavía. Y justo por eso, ese momento parece eterno.


Alguien llega. 
Estás en la ciudad de tus sueños, estudiando lo que deseabas y ahora vas a poder vivir ese sueño, aunque solo sea durante un rato, con la otra persona responsable de que te encuentres camuflada entre el ruido y las prisas de la capital.


-Hola, cariño. ¡Si pareces madrileña y todo!
-Hola mamá, ¿qué tal el viaje?


sábado, 25 de agosto de 2018

últimos cinco días.

soy esa niña que no quiere crecer,
soy la eterna batalla contra el calendario.


soy un escenario
de accidentes y caídas en repetición.
soy poesía, soy arte, soy canción.
soy un manojo de defectos
empeñado en salir ahí fuera sonriendo
aunque adentro llore el corazón.
soy razón,
pero sobre todo y ante todo,
soy sentimiento.

soy adicta al movimiento
pero a la vez el mundo me paraliza.
soy todos mis miedos;
el temor a que el tiempo pase por encima de mi,
y en cinco días toque soplar las velas.
el terror de vivir sola
(físicamente, me refiero).
soy ese acojone que te entra cuando
después de una inmensa espera
lo que veías como un deseo lejano
se hace realidad
y termina por aproximarse a ti
como una fiera hambrienta
se lanza a su presa,
rápido
y sin piedad.

soy las putas expectativas contra las que también lucho,
para vivir sorprendiéndome
y no decepcionándome.

soy ese típico "mejor sola que mal acompañada"
que admito que,
tal como lo hondeo orgullosa cual bandera
a veces acaba por ser el animal que le muerde la mano al amo.

soy indecisión, en persona.
soy inseguridades arañando mi interior
y desgarrando mi alma.
soy toda complejos,
como soy compleja e indescifrable.
soy una completa desconocida
casi siempre que me miro al espejo.
soy errores,
naufragios,
un puto pozo
que he superado tantas veces ya,
que aún no logro comprender por qué
siempre
vuelvo a caer.

soy inocencia y picardía.
soy demasiado valentía gracias a este mundo de mierda
y a la vez soy cobardía.
soy llanto, más de lo que me gustaría.
soy rabia reprimida
que poco a poco aflora,
soy la ira.
soy un grito en silencio,
lamento
que mientras sufre,
abrasa.

soy el poder de las fotografías
para capturar un instante por siempre.
soy la magia de ese olor
capaz de transportar a un momento concreto.
soy soneto,
cuento,
partitura,
lienzo
e incluso pesadilla.

soy el niño que reclama constantemente atención,
y soy la independencia de una mujer autosuficiente.

soy un anochecer temprano de invierno
y el atardecer tardío en verano.

soy un pueblo cuyas limitaciones me atormentan,
porque soy el rugido de una ciudad
y el brillo de sus luces en la noche.
soy la luna,
país de nunca jamás,
el querer hacer tanto que no puedes hacer nada,
el privilegio y a la vez castigo
de saber que todo puede mejorarse,
el continuo perfeccionismo
y la autocrítica.
soy muy analítica,
quien siempre se fija en aquello
que los demás simplemente pisan.

soy imaginación.
soy pasión,
buena intención,
intuición,
soy ilusión.
de igual modo,
soy desmotivación fácil,
soy ansiedad pura,
conmigo misma muy dura
y con esta vida algo exigente.
soy ron con coca-cola
cuando toca celebrar
o ahogar alguna pena,
y otros vicios de autodestrucción
que siendo sincera
no me enorgullecen.

soy piel que se estremece,
soy besos lentos,
abrazos largos 
y conversaciones profundas.

soy como de otro planeta
y al mismo tiempo,
en ocasiones,
muy como el resto.
soy expresión y sensaciones,
explosión de emociones,
la respuesta evidente
para quien le asusta hacer la pregunta.

soy una cría vestida de adulta
tratando de arrancarse el disfraz
cuando ya es demasiado tarde.